Giro de 180 grados: la tierra tratada a partir de compost produce fertilizantes químicos y aumenta el carbono almacenado en el suelo

Desde Sustratos Extremadura lo tenemos muy claro, la forma en que hacemos agricultura puede ser parte de la solución. Recientemente un equipo de científicos de la Universidad Estatal de Kansas han publicado descubrimientos extraordinarios capaces de reconfigurar la comprensión de la agricultura orgánica y la manera cómo esta puede contribuir a aumentar el carbono almacenado en el suelo. Descubrieron que la tierra tratada a partir de estiércol y compost produce fertilizantes químicos y aumenta el carbono almacenado en el suelo. Y no solo es interesante, sino que va en la senda de un futuro más sostenible.

Ampliación de la noticia en Europa Press

Para medir el impacto de los fertilizantes orgánicos en el carbono del suelo, el estudio comparó suelos tratados con diferentes tipos de fertilización durante 22 años en un campo de maíz.

Conclusiones del estudio: Medir el impacto de los fertilizantes orgánicos en el carbono del suelo

– CO₂ en aumento: Necesidad urgente de estrategias para capturar carbono.

– Agricultura como solución: Suelos bien gestionados actúan como sumideros de carbono.

– Investigación de K-State: Estudio de un campo de maíz con 22 años sin labranza.

– Tipos de fertilización: Comparación entre compost/estiércol, fertilizantes químicos y sin fertilización.

– Más carbono en suelos orgánicos: Suelos con compost/estiércol almacenan más carbono.

– Observaciones avanzadas: Carbono atrapado en poros y adherido a minerales.

– Microbios y minerales: Compost/estiércol favorecen actividad microbiana y procesos químicos.

– Agricultura regenerativa: Mejora la salud del suelo y captura de carbono.

– Impacto global: Contribuye a mitigar el cambio climático y aumenta la resiliencia agrícola.

– Futuro más sostenible: Modelos mejorados para maximizar el secuestro de carbono.